Día 51#.

Son de este tipo de días en los que tu sonrisa es necesaria para mi sonrisa, pero no puede ser. Odio aquel abril en el que sin despedirte desapareciste. Aquello fue lo que acabó con mi inocencia. Creía en cuentos de hadas, en historias de amor, en personas perfectas... y todo mi mundo se destruyó sin dejar opción a repararse.
Ha pasado el tiempo y sigo sin entender la mayoría de las cosas que me suceden, pero espero algún día montar mi mundo tal y como estaba antes pero con una dosis de realidad.
Mientras tanto me dedicaré a recordarte, a mirar las fotos, a leer las cartas... a pensar que si volvieses, volvería mi yo. Pero no puede ser, es imposible. Y las cosas imposibles son las que consiguen que sigas luchando por conseguirlas.

1 comentario:

  1. Te echaba de menos por el blog, la verdad. Espero que vaya todo bien, y que escribas mucho, mucho. :)
    Un beso.

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