Se que no es la manera más bonita de decirte adiós,pero es lo que quiero.
Quiero poder despertarme y entender que ha sido una pesadilla y que no me tengo que despedir de tí tan bruscamente.
No logro entender porqué pasan este tipo de cosas a personas que no se lo merecen. Y tú eres una de ellas.
Con lágrimas estoy escribiendo para encontrar una manera de ordenar mis ideas y poder almacenar por un momento mis sentimientos hasta aclararme del todo. Pero es una tarea difícil.
Ahora y más que nunca me pongo a recordar y sonrío por esos sabios consejos que me dabas,por esas risas que compartíamos. También sonrío al ver los abrazos que nos dabamos después de una de nuestras tontas discusiones.
¿Y sabes lo que más me duele? que el verte sea un consuelo,pero que el recordarte sea como puñaladas en mi corazón. Y no encontrar motivos que me hagan ver que tú te debías marchar así por que sí.
Tú me dijiste una vez que la vida es algo que empieza y acaba,y que los de alrededor tuya lloren cuando tu vida acaba es signo de que has hecho las cosas bien. Pues bien... yo ahora mismo te reconozco que sí,que has echo las cosas maravillosamente bien,menos el marcharte. Pero no te puedo culpar. No.
Se avecinan días de tormenta oscura por el fallecimiento de una persona importante. Se avecinan días de oscuridad,porque el mundo ha perdido la luz que les iluminaba. Donde quiera que estés,espero que te cuiden como aquí se te cuidaba.
Vaya, lo siento mucho.
ResponderEliminarTe echaba de menos ya por aquí.
Saca fuerzas de donde sea, que las tienes seguro.
Un besazo.