Día 45#.

El reloj del movil marcaba las 00:39 h de esa noche fría. Ella,tras un día diferente a los anteriores,estaba tranquilamente leyendo parte del nuevo libro que había adquirido. De pronto un bip del móvil le sacó de la lectura. ¿Quién podría ser a estas horas? Decidió averiguarlo. Él.
Tenía miedo de esa situación,de que él le hiciese daño,cómo otros. Pero no era como ellos. Él era diferente,único.
Ella se puso la sudadera y el pantalón,cogió el móvil y las llaves,y se marchó corriendo de casa.
Una lágrima se deslizaba por su rostro,debido a ese mensaje.
"Te añoro tanto que desearía poder tenerte entre mis brazos hasta el fin de mis días".

Al llegar allí,pudo colarse por la puerta del garaje y entrar dentro de la casa.
No había luz en toda la casa,solamente salía un pequeño destello de la habitación dónde juntos dormían. Tenía miedo de entrar y encontrárselo con otra,pero el miedo no podía con ella y decidió entrar.
Al entrar vio que él estaba dormido,abrazado a una almohada que parecía empapada por sus lágrimas.
Ella,silenciosamente como pudo,se metió bajo la manta. Le quitó el cojín y se metió entre sus brazos.
Él seguía durmiendo,así que decidió no despertarlo.

Al rato,él abrió los ojos,y creía estar en un sueño,así que intentó mandarle un sms con el móvil. "Sueño contigo y parece que te tenga aquí". Lo bueno fue cuando sonó el bip del móvil de ella. Él se percató,y empezó a abrazarle y a darle besos.

Hay veces que los sueños se hacen realidad,con esfuerzo y paciencia. Pero nunca con miedo. El miedo nos creará una barrera difícil de superar. Pero debemos ser listos y superarla,porque si nos quedamos en ese tramo del camino eternamente,cuando llegue el final de nuestros días,nos lamentaremos de ese gran error.

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