Día 47#.

He acabado cediendo ante mi yo interno al confesarme que lo que tantísimos años llevaba buscando obtener, va y resulta que está dentro de mí. Que todo no está en tener un exterior perfecto, ya que si por dentro estás podrido pierde todo el sentido. Y creo que ceder no significa rendirme, sino comenzar a vivir la vida de otra manera.

Veo gente a mi lado que, teniendo mil motivos para quererse, se autodestruyen interiormente confiando que una relación amorosa puede hacer que se quieran ellas mismas. Pero claro, en esta sociedad malvada llena de errores que nos meten en la cabeza (las grandes cadenas televisivas,las modas..) siempre hay personas dispuestas a ser superiores a tí (o eso creen) y si tienen que pisarte por tus errores,lo harán sin piedad.

He aprendido,con el paso de los años y las personas en mi vida, que no debe de dolerte nada que no quieras que te duela. Que tú eres tú y si a tí misma no te quieres no habrá nadie que pueda levantarte de la gran caída. Que cada persona somos especiales a nuestro modo,y con virtudes y defectos que nos hacen maravillosos (unos más,unos menos..pero al fin y al cabo maravillosos). Que jamás debemos dejar que una persona que se cree más que nosotros mismos nos haga daño, todo lo contrario. Lo lógico es pensar que ésa persona es una tal (insultos que no vienen a cuento) que" fíjate lo que me ha hecho..." pero no. Debemos de darnos cuenta de que tiene un enorme problema y pobre de ella,que mal lo va a pasar.

Lo bueno que tiene pensar que cada uno de nosotros tenemos algo especial, es que te incita a conocer personas nuevas, y con ésto consigues abrir los ojos y ver que en éste mundo lleno de egoísmo, existen pequeñas luces que brillan por su interior.

[Yo y mis filosofías externas a"Never a failure. Always a lesson".
He pasado mucho tiempo fuera de éste lugar,pero me ha servido para recapacitar y volver con fuerza!].

No hay comentarios:

Publicar un comentario