Día 49#.

Quería huir, salir corriendo. Sabía que no era lo correcto,pero era lo que quería, lo que necesitaba. Sin darse cuenta comenzó a caminar, cada vez más deprisa, hasta que comenzó a correr sin un destino. Llegó hasta un lugar que desconocía, pero se sentó y se dedicó a pensar en el paisaje. Comenzó a llorar sin quererlo (o eso pensaba).
No comprendía qué había salido mal y quería tirar atrás en el tiempo y no cometer esos fallos que le habían llevado a su situación actual.
Sentía que su vida no le pertenecía, que sus padres habían hecho con ella lo que habían querido, y eso no podía ser.
Se ahogaba. Notaba que le faltaba la respiración,pero allí había tanta paz que respirando se calmó.

El paisaje que tenía ante ella era un lago que le ayudó bastante a relajarse, y la puesta de sol hizo que se enamorase más de aquél lugar. De pronto un coche paró. No quiso mirar quien era.. porque ¿quién iba a saber que ella estaba allí?

Una desconocida se sentó cerca de ella y comenzó a mirar el paisaje llorando.

- Es tan bonito que duele mirarlo ¿verdad?. A mí me ha pasado lo mismo.

La desconocida se quedó mirándola y movió su cabeza contestando un sí entre lágrimas.
Cada uno tenía sus problemas, sus historias... pero todos somos personas, y las personas tienen sentimientos, y hay veces que es mejor no esconderlos.

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