Día 32#.

Supongamos que la vida es un juego que jugar. Una especie de parchís para cuatro personas,solo que tres de ellas irán desaparenciendo,dejándo en su lugar a otras tres que también desaparecerán y así sucesivamente. Tú continuarás recorriendo tu camino pese a que ésas personas desaparezcan, y de todas las que pasen solo unas pocas decidirán aguantar hasta el final de la partida. Éso es lo único,aparte de acabar tu camino correctamente, que debe importarte de la partida. La gente que quiera acabarla y aguante. Porque verdaderamente ése tipo de gente no lo encontrarás en grandes cantidades,y creeme que eso es bueno. Ya que los mayores tesoros están escondidos bajo las peores fachadas.


Karlita,va por tí y por tu preciosa sonrisa.

1 comentario:

  1. Quizás sí. Quizás esas personas sean de las que abandonan la partida de parchís a medias porque no son capaces de jugar contigo. Pero a veces esas personas duelen, y eso le pasaba a él... El otro día me contó que ya estaba más o menos bien :) ¡Pronto vendrá otra vez por el blog!
    Eres un solecito... Nyka? :)
    Ni que decir tiene que me encanta la entrada <3

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