Por todos los momentos de riñas que luego acaban en risa. Por esos días de mal humor. Por esos días en los que hasta yo misma me daría de leches. Por esos momentos de miradas enredadas entre sábanas azules a rayas. Por esos días de inagotable paciencia. Solo hay algo bueno de todos ésos días:
que en todos estás tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario