Debo pasar unos días sin internet,necesito aclarar asuntos personales que no me van a permitir poder estar aquí,y para hacerlo mal y rápido,no actualizo. Pero prometo volver con más fuerza el martes 21. Eso sí,voy a intentar despedirme por la puerta grande.
Cuando Laura subía las escaleras que le llevaban a su casa,no dejaba de pensar en él.
Eran totalmente incompatibles,y ambos lo sabían. Pero existía algo que les unía. Ella no sabía el qué,pero algo había.
Sentía la necesidad de verle reir,de sentirse parte de su felicidad. Y cuando tenía un poquito de intimidad,le reservaba ese espacio para él. No había nadie más que él en esos momentos. Pero se olvidaba de una realidad tremendamente dura. Se dirigía a la casa donde vivía con su marido y sus dos hijos. No podía permitirse el lujo de tener en su vida a ese hombre que le hacía estremecerse constantemente,solo lo podía tener en su mente.
- Hola cariño. ¿Dónde estabas? Los niños querían darte las buenas noches,pero no has llegado a la hora de siempre y se han dormido. Al no verte he pensado (...).
Él continuaba hablando pero Laura ni se paró a escucharle hasta el final.
- Quiero el divorcio. Estoy con otro hombre.
- Y en eso que me he encontrado... ¿QUÉ? ¿QUÉ HAS DICHO?
- Nuestro matrimonio está más que muerto. Eso,quiero el divorcio.
- Si esto es una de tus neuras y me voy,olvidate de que vuelva.
- Creo que llevo apañándomelas sin tí mucho tiempo como para que me digas eso.
Él no dijo nada. Cogió,se fué al pasillo y con las llaves en mano dijo:
- Adiós.
Y ahí se quedó ella esperando que los niños no hubiesen escuchado nada.
Sacó el movil del bolso. Piiii,piiiii...
- ¿No estás a estas horas en tu casa? ¿Qué pasa?
- Se acabó. Le he pedido el divorcio.
- Mierda..em...ahora no puedo hablar. Ya te llamaré.
- Vale. Te qui...
pi,pi,pi....
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